Nº Registro Sanitario C-15-001589

Prevención en el de un niño

Tener cuidado con el calzado

La evolución del pie infantil

La evolución del pie del niño durante su proceso de crecimiento es muy maleable. Si la evolución es buena no es necesario intervenir. Pero si se detecta una evolución anormal, el podólogo aprovechará esa maleabilidad para reconducir el crecimiento.

En la mayoría de los casos los problemas de los pies en la infancia pueden prevenirse siguiendo unos sencillos consejos.

para los pies de los ñinos

  • Entre los 0 y 3 años se debe tener cuidado con el calzado. Nunca hay que oprimir el pie y permitir que el niño camine descalzo cuando sea posible. De esta forma contribuímos a desarrollar naturalmente la propiocepción del niño, es decir, que se desarrollen las terminaciones nerviosas del pie reguladoras de la postura y del equilibrio, puesto que son las que ayudan a adaptarse a las irregularidades del terreno.
  • A los 3 años el niño debe andar con una buena estabilidad, no se debe cansar al jugar ni tener dificultad para realizar ninguna actividad con los niños de su misma edad. Si presenta alguna dificultad al andar, una marcha extraña, tiene durezas o son frecuentes la aparición de ampollas, es recomendable una valoración por un podólogo. No debemos preocuparnos de momento por el pie plano, puesto que a esta edad es prácticamente imposible diagnosticarlo.
  • Los 4 años son la edad ideal para iniciar el tratamiento en problemas digitales (dedos montados, desviaciones, pequeños engarramientos), hasta esta edad el niño empieza a permitir la confección y el uso de dispositivos de corrección. Suelen ser muy efectivos si se empieza a esta edad y se evitan problemas futuros.
  • La edad clave son los 6 años. El niño ya debe tener una evolución en la marcha casi similar a la de un adulto, y esta edad es la mejor para hacer una valoración de la evolución torsional de las dos extremidades inferiores. Hay que tener en cuenta que la evolución torsional del niño con un crecimiento normal se suele cerrar entorno a los 8. A partir de aquí las correcciones torsionales sólo son capaces quirúrgicamente. El tratamiento siempre será una pauta de ejercicios de potenciación, corrección de hábitos posturales y alguna vez combinado con un soporte plantar para completar la acción de los ejercicios.

El cuidado de las uñas en

  • Las uñas en los niños se deben cortar siempre rectas para evitar su encarnamiento y, en consecuencia, grandes dolores e infecciones.
  • Es frecuente que los bebés tengan problemas de uñas muy enterradas y con aparición de enrojecimiento de los laterales de la uña. En estos casos recomendamos realizar tracciones laterales de la piel siempre sin tocar la uña ya que daría un problema mayor. Si no mejora en el plazo de una semana, acuda a nosotros.
  • También es frecuente en la mayoría de los niños que presenten uñas quebradizas o con una textura poco consistente. Es algo más frecuente de lo que creemos, sin embargo, acostumbra a mejorar con la edad.